Los galeones del mercurio de Almadén

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Cuando pasas junto al mostrador del Centro de Visitantes algo te llama la atención, de hecho muchos de nuestros visitantes me preguntan qué hace la maqueta de un barco en Ciudad Real. Yo les contesto que es un símbolo de nuestra relevancia universal, todo el oro y especialmente la plata que llegaba de América se obtuvo por tratamiento de sus minerales con mercurio. El gran negocio de la Corona no era explotar las minas de plata, sino vender el mercurio a las minas al precio que quisiera. El mercurio era transportado en galeones como éste, el nuestra Señora de Guadalupe, que merece que cuente su triste historia.

El Nuestra Señora de Guadalupeun navío de 50 cañones, fue construido en un astillero de México en 1702 y fue la nave capitana de la armada de Barlovento hasta 1715. Desde entonces se dedicó al transporte de mercurio de España a México y a su regreso de plata. El 13 de julio de 1724 al mando del Teniente General Baltasar de Guevara partió de Cádiz con destino a Veracruz en México. Su cargamento era el correo oficial, papel timbrado, productos manufacturados como clavos, rejas de arado, tijeras, navajas, dedales, cargas de particulares como aceite, azafrán y barriles de vino, vinagre, aguardiente, pero sobretodo viajaba para llevar 1610 toneladas de nuestro mercurio. El mercurio iba en dos bodegas especiales, en bolsas de cuero conocidas como baldeses cargadas con 46 kilogramos de metal que se metían en un barril de madera y cada tres dentro de una caja también de madera. En la reproducción a escala real de la bodega del galeón que existe en el museo del Mercurio, nuestros visitantes pueden entrar y disfrutar en su interior de un video de la travesía.

Durante la noche del 24 al 25 de agosto de 1724 un fuerte huracán puso en grave peligro el galeón, por lo que buscó refugio en unos arrecifes cerca de la bahía de Samaná, al noreste de la República Dominicana. El otro galeón que lo acompañaba, el Conde de Tolosa, tuvo peor suerte pues se hundió lejos de la costa, viajaban en él 600 personas de las que sobrevivieron sólo 30 ó 40, el Guadalupe con 630 ocupantes quedó encallado próximo a la costa. Al amanecer del día, 20 personas, entre ellos Don Baltasar de Guevara capitán de la flota, intentaron alcanzar la orilla, pero un golpe de mar volcó la barca en la que viajaban y se ahogaron. El tiempo no mejoró y finalmente el buque se partió, mucha gente intentó alcanzar la orilla a nado, murieron otras 60 personas. Con ayuda de una barca lograron llevar a tierra firme al resto del pasaje: 550 personas. Una vez en tierra se formaron dos grupos que siguieron rutas diferentes hasta ser rescatados tras recorrer 260 km a pie. En los años sucesivos la falta de mercurio en América provocó un gran descenso de la producción de metales preciosos y por tanto en la acuñación de escudos de oro y reales de plata, lo que llevó a una importante crisis económica.

En 1976 unos pescadores descubrieron los restos del Guadalupe y en 1979 una empresa norteamericana rescató los objetos de valor: 50.000 piezas (joyas, vidrio, cerámica y utensilios), parte de ellas se muestran en el Museo de las Casas Reales en Santo Domingo, pero el casco del galeón sigue allí. En una nueva expedición se recuperó parte del mercurio que permanecía en el fondo del mar. Una muestra de este mercurio volvió a Almadén en 1995, 271 años después, de la mano de Miguel de la Quadra Salcedo durante la visita que la Ruta Quetzal realizó a Almadén. Se encuentra a la vista del visitante junto a la maqueta, cuando cuento esto a la gente no pueden evitar fijar la mirada en ese bote de mercurio del Guadalupe que guardamos como un tesoro.

Fuente: efefuturo.com/blog_1/el-forzado-de-almaden