Centrados en proteger la historia

image

Hace un par de meses, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil dio por desarticulado un grupo organizado de expoliadores a cuyos miembros se les imputan daños en una quincena de yacimientos de la provincia a lo largo de varios años. «Era algo muy continuo y había que ponerle coto», afirma el teniente Esteban, de la Guardia Civil de Ciudad Real.
A mediados de septiembre, una patrulla de Almadén encontró en Chillón una piedra de grandes dimensiones, bastante pulida por la erosión y con figuras concéntricas. El Servicio de Cultura de la Junta de Comunidades envió un arqueólogo para estudiar el objeto y concluyó que era una ‘estela del guerrero’ o ‘estela de suroeste’, datada al final de la Edad de Bronce, entre los años 1150 y 850 a.C., cuyo uso estaba asociado a ritos funerarios y marcadores territoriales. Se está estudiando al detalle en el Museo Provincial.
Ambos son ejemplos de la labor que el Seprona realiza en Ciudad Real, en su vertiente protectora del patrimonio histórico, que tras la entrada en vigor de la nueva ley se denomina patrimonio cultural. Es una de tantas tareas que afrontan dentro de la prevención y persecución de hechos delictivos.
El teniente Esteban afirma que la colaboración ciudadana es su principal fuente de información, hasta el punto de que el 90% de las actuaciones que llevan a cabo parte de una llamada de alguien que sospecha que se puede estar llevar a cabo un acto ilícito. Es muy claro a este respecto: «Lo más importante es la colaboración ciudadana porque no podemos tener una patrulla durante las 24 horas en un sitio, ya que hay muchos yacimientos y muy dispersos», afirma.
Fuente: latribunadeciudadreal