Puente de las Ovejas, Los Pozuelos de Calatrava

El puente, construido sobre el cauce del Guadiana a su paso por el término municipal de Los Pozuelos de Calatrava, se diseñó para que los ganados trashumantes que se trasladaban del norte al sur de España pudieran cruzar este importante curso fluvial.

Dotado de cuatro grandes arcos de piedra, sobre él se construyó una estrecha calzada empedrada de petriles, y a sus extremos, dos zonas de estacionamiento de ganado, todo ello pensado para facilitar el paso de las ovejas trashumantes que se desplazaban por la Cañada Real Soriana hacia el gran invernadero del Valle de Alcudia.
Su forma estaba pensada para facilitar el contadero de las miles de ovejas que utilizaban esta vía pecuaria y por las que los ganaderos estaban obligados a pagar un impuesto que se conocía como ‘portazgo’, que daba derecho a los ganadas a utilizar las cañadas reales.
El puente de las Ovejas ha experimentado en los últimos meses un importante proceso de restauración debido a las malas condiciones en las que se encontraba, especialmente, a partir de las últimas crecidas que había registrado el río y que habían provocado que parte del mismo estuviera seriamente dañado.
Es además referente por estar considerado un “emblema” de la trashumancia en España, al quedar sobre una de las vías pecuarias más importantes conocidas, como es la Cañada Real Soriana, bien de dominó público, que a lo largo de la historia ha servido para facilitar el tránsito de los ganados como camino pastoriles que permitían la práctica nómada de la ganadería.
En la trashumancia, el ganado era llevado en verano a los puertos o pastos de alta montaña y en invierno a las zonas más llanas, de clima templado, durante estos desplazamientos el ganado utilizaba descansaderos, abrevaderos y majadas, todo un entramado de infraestructuras que hacía posible su traslado.
El puente de la Ovejas, se encuentra sobre el río Guadiana, uno de los grandes ríos peninsulares. Sus riberas en este tramo estaban surcadas por fresnedas que han ido reduciéndose en las últimas décadas por talas incontroladas y por la falta de continuidad en el caudal del río, muy afectado por la sequía, la regulación del cauce y la extracciones masivas de agua para uso agrícola en la cuenca Alta.

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Puente de las Ovejas, Los Pozuelos de Calatrava

La Antigua Fundición: El Martinete de Pozuelos.

Atrapado en el tiempo y bordeando la orilla del rió Guadiana, surge de la tierra como si de un árbol se tratara las impresionantes ruinas del Martinete de los Pozuelos.
Con el paso de los días, la naturaleza ha ido recuperando lo que en un tiempo fue suyo y aquellos muros, contrafuertes y ventanas de los edificios, nos los encontramos abrazados a las ramas que luchan cuerpo a cuerpo desafiando ferozmente al poder de la piedra.
A mediados del siglo XIX, un ingeniero bilbaino decide instalar una fundición en este lugar, debido a la cercanía del agua como fuerza hidráulica y de la piedra de la que se extraía el hierro, la cual procedía de una cantera cercana y era transportada en carretas de bueyes hasta la fundición. Una vez allí, estas eran quemadas con leña extraída de árboles de la propia zona, puesto que el carbón era muy caro y su transporte resultaba muy costoso.
Como fundición este espectacular recinto estuvo operativo hasta los años 20, cuando fue reconvertido en central hidroeléctrica y finalmente abandonado treinta años después.
El Martinete se realizó en dos fases, la primera de ellas a mediados del siglo XIX en el que se construyó las instalaciones de la fábrica y las viviendas de los trabajadores.
El complejo incluía tanto dependencias administrativas, como comedores, cocinas y otras estancias con fines logísticos.
Ahora vamos a ir adentrándonos en esta maravilla enclavada en el pasado, inmersa en el olvido.
Robustos son los muros que forman este antiguo complejo fabril, todos ellos de mampostería en ladrillo. Espectacular.
Este el más grande de todos los edificios, es donde se situarían los martillos con los que se daba forma a las planchas y bloques de hierro fundido, conocidos como Martinetes, los cuales dan nombre al lugar.
Si seguimos recorriendo el recinto, por la parte trasera nos topamos con dos impresionantes arcos cuya funcionalidad era nula pero que fueron construidos a modo de querer mostrar el poderío que poseía esta fundición.
Seguimos nuestro recorrido y nos topamos con un impresionante fogón datado del año 1865 por la placa situada en su parte superior. Como se puede observar, la naturaleza recupera su terreno y lo encontramos con un árbol ya bien crecido en su parte superior.Tiene el aspecto de un ídolo pagano y ocupa el centro de lo que debió ser una descomunal estancia construida en piedra de forma redondeada en su tramo final asimilándose a una capilla.
Ahora nos adentramos a la parte baja del edificio donde se situaron los martillos, donde podemos observar los impresionantes arcos a modo de sinagoga que poseía la estancia.
visitamos los edificios donde se encontrarían las antiguas viviendas y cuya entrada se encontraba dominada por este precioso portal con arco de sillería conjuntado con el muro de mampostería
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La Antigua Fundición: El Martinete de Pozuelos.