El castillo de Montizón.

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El castillo de Montizón es una fortaleza de época medieval, construido durante el siglo XIII, se encuentra junto al río Guadalén, en los alrededores de la localidad de Villamanrique. Para construirlo se aprovechó un corte vertical de la masa rocosa del cerro en donde está situado, que le sirve de gran foso natural en su lado este.

El Castillo de Montizón controlaba uno de los caminos que desde Montiel llevaban hasta Jaén y por aquí transcurría la Vía Hercúlea o Augusta, que desde Cádiz conducía hasta la Tarraconense.

Se data su construcción durante el mandato de don Pelayo Pérez Correa (1242-1275), Maestre de la Orden de Santiago. Probablemente fue reconstruido o levantado de nueva planta sobre restos de un castillo anterior. Fue testigo de las luchas civiles del siglo XV entre don Miguel Lucas de Iranzo, partidario de Enrique IV, y los Manrique, partidarios del infante Alfonso.

Los Manrique consiguen tomar el castillo en 1467. Pocos años después Jorge Manrique fue Trece de la Orden de Santiago y Comendador de Montizón. Aquí vivió con su esposa y fue aquí donde escribió algunas de sus obras.

Existen cuatro recintos sucesivos:

Cercado o muralla de las albacaras Se encuentra al Norte y Sur y ligeramente al Sureste y Suroeste.
Cerramiento, que en la zona de albacaras sería segunda muralla y primera en las zonas exentas de tales albacaras.
Recinto de murallas es el del propio castillo.
La gran Torre del Homenaje.
En el siglo XVII El Castillo de Montizón dejó de tener funcionalidad y debido a esto entró en un claro periodo de decadencia y deterioro.

En el año 1855 con las leyes desamortizadoras (ley Madoz), el castillo y las tierras circundantes fueron vendidos en pública subasta y su comprador, don Antonio de Lara y Villada, Marqués de Villamedina, hizo en él diversas reformas y modificaciones, tratando de convertirlo en palacio y casa de labor, desfigurando aún más su primitivo estado.

Posteriormente han sido otros los propietarios de este Castillo, hasta llegar a los actuales, la conocida familia de Don Samuel Flores Romano.

A lo largo de su historia se han llevado a cabo en ella sucesivas modificaciones o alteraciones

Castillo imposible de tomar al asalto. Sólo fácil de tomar con prolongados y complicados asedios o por medio de artillería, o por traición de quien o quienes estuviesen en su interior. Sus cimientos, imposible de minarlos, ya que el edificio se levanta sobre roca viva prácticamente imposible de taladrar.

Es Monumento Histórico-Artístico nacional, desde 1983