Pinturas Rupestres Posada de los Buitres en Capilla

La Posada de los Buitres, se encuentra la mayor concentración de pinturas rupestres esquemáticas de toda Extremadura. Sus más de 240 figuras representadas hacen de Capilla la pinacoteca rupestre más importante de Extremadura. Esta gran cantidad de pinturas se distribuyen en diez abrigos, siendo difícil precisar la fecha a que pertenece cada uno, aunque corresponden a diferentes períodos. Se trata de figuras comprendidas entre 20 y 40 centímetros, pintadas en tres colores base: amarillo, naranja y rojo. Los trazos y ejecución son variados, lo que indica la existencia de varios autores. Por la temática representada, se pueden clasificar en tres grandes grupos:

Aparecen representadas en casi todos los abrigos, variando su postura y estilo. Sus trazos son generalmente muy esquemáticos y de diferente grosor. Aparecen tanto hombres como mujeres, aislados o en grupos. Algunas figuras carecen de brazos y en otras los exageran y ramifican demasiado.

Mezcladas con las figuras humanas, aparecen dibujos geométricos de difícil interpretación hoy en día. La mayoría son circulares: en forma de espiral, redondas y con círculos concéntricos que aparentan ojos o escudos y otros círculos con formas radiales externas que podrían representar al sol.

Las representaciones de carros son una constante en los abrigos, al igual que en las estelas de guerreros de la comarca. Durante la Edad de Bronce los carros de dos o cuatro ruedas eran un signo de riqueza de los grandes jefes o reyezuelos locales. Se utilizaron principalmente con fines religiosos como carros procesionales, en ceremonias funerarias donde se paseaba el cadáver del jefe por todos sus dominios antes de enterrarlo. Esta tradición, muy frecuente entre los pueblos indoeuropeos, fue introducida por los celtas en nuestra tierra alrededor del siglo VI a. C. La gran cantidad de representaciones de carros en estelas y pinturas esquemáticas, hace pensar que fueron un medio de transporte muy utilizado en la zona. Estos dibujos de carros podríamos situarlos por estas fechas.

Las pinturas de los carros varían en cuanto a su forma y tamaño. Los hay que terminan en punta y otros de forma rectangular. En la mayoría, se aprecia de forma clara sus travesaños. Abundan más los carros de dos ruedas (influencia tartesa) sobre los de cuatro (influencia celta), pero en la mayoría se distinguen sus radios.