Este municipio castellano manchego se encuentra en las cercanías de los Montes de Toledo, a 30 km al sur de Toledo. El arraigo del poeta Garcilaso de la Vega y de su familia proviene de su condición de dueños de este señorío. Entre las joyas arquitectónicas que podemos contemplar destacan la iglesia de Santiago Apóstol, la plaza de la villa y su Palacio Colegio de Gramáticos.