Una joya que se empeñaría para evitar la bancarrota del país.

Almadén, la más rica mina de mercurio del orbe, se convirtió entonces en la perla de la corona; una joya que se empeñaría para evitar la bancarrota del país, primero a los Fugger (1523-1645) y luego a los Rothschild (1835- 1921). No sólo España: el mundo entero está en deuda con esta mina, que, excavada en un área comparable a la de la madrileña plaza de Cibeles, ha producido la tercera parte del azogue consumido por la humanidad a lo largo de la historia.