Baños del Emperador

Los baños del Emperador

Reportaje fotográfico.

Estas piscinas formaban parte de un complejo de baños medicinales de finales del siglo XIX y principios del XX, situado en un “hervidero”, como muchos de los que existían en el Campo de Calatrava en esa época.

Estos manantiales ya eran conocidos por los romanos como lugar donde se tomaban las aguas medicinales. En la actualidad, son dos pequeñas piscinas de piedra, en las que sorprende el bullir de las aguas. Estas burbujas son el gas, que no siempre aparece en la superficie de los manantiales, ya que puede haber salidas difusas en el entorno, que en su conjunto fuerzan la acumulación de CO₂ en las pequeñas hondonadas.

Se les conoce también como “los Baños o Hervideros de Trujillo”, que es el apellido de la familia que en la segunda década del siglo XX adquirió el balneario en estado ruinoso para volver a ponerlo en explotación, junto con la adaptación de un viejo cortijo con habitaciones para hospedarse y consultas médicas para los baños.