Cueva de los muñecos

Cueva de los muñecos

Reportaje fotográfico.

En el término de Abenójar, junto al río Hojalora y justo antes de que llegue a desembocar en el Tirteafuera, la cueva de los muñecos constituye una de las mayores representaciones subterráneas con formaciones kársticas, dentro de la provincia de Ciudad Real. Cuenta con un recorrido de unos 800 metros (de los cuales unos 250 son relativamente accesibles), durante los cuales se puede apreciar las características formaciones que se dan en este tipo de cuevas: estalactitas, estalagmitas, columnas, etc.

El acceso a la cueva se realiza a través de una puerta, que hace décadas adecuó el dueño de la finca. Nada más acceder, un pequeño “vestíbulo” nos espera, donde una placa rememora la visita de un grupo de espeleología. Un angosto pasillo se abre hacia el interior, donde nos recibe la primera columna de la cueva, presagio de lo que nos espera más adentro.

Lo lamentable es que los vándalos se han dedicado a saquearla, destrozarla, pintarla… Muchas de las piedras aparecen mutiladas por la mano del hombre. No obstante, el silencio, la oscuridad y la sensación de encontrarnos en un lugar especial merecen la pena. Algunas formaciones pétreas asemejan esculturas, lo que nos hace suponer que el nombre de la cueva viene dado por esas piedras como “muñecos”. En esta gran sala, algunas zonas del techo están pobladas de murciélagos y el suelo cubierto de los excrementos de estos animales.