Alrededor de esta intensa actividad se ha desarrollado durante siglos la vida del municipio y todo: relato, visita y cultura, se tiñen del bermellón del interior de sus tierras.

La opulencia a lo largo de la historia permitió la construcción de edificios religiosos y civiles de gran importancia e interés entre los que destaca la Plaza de Toros, que, con su peculiar forma hexagonal, es única en el mundo. El Castillo de Retamar construido por los árabes en el siglo XII. La iglesia de San Sebastián, la ermita de Fátima o la iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Estrella forman parte del acervo religioso de la villa.