La Plaza de Toros de Almadén fue catalogada como Patrimonio de la Humanidad en 2012.

Su construcción está ligada a la del Hospital de Mineros. El aumento de los trabajadores en minería y sus frecuentes epidemias y mortandad llevó a la construcción del hospital y a su vez a la creación de viviendas para estos trabajadores. Estas casas se crearon alrededor de una plaza hexagonal. Dicha plaza tenía una doble funcionalidad; zona de reunión y plaza de toros.

Con los ingresos producidos por los festejos taurinos se construyó el Hospital de Mineros.

Las obras de la plaza finalizaron en 1765.