El Castillo de Manzaneque se levantó sobre un Torreón que vigilaba los caminos de la Mancha. A finales del siglo XIV, el poder del señorío de la zona debe estar representado de alguna manera, los ciudadanos, los aristócratas y los otros señoríos de la comarca deben ver ese poder reflejado. Por este motivo, el matrimonio de María de Orgaz y Lorenzo Suárez de Figueroa mandan construir la fortaleza y así afianzar la jurisdicción de Manzaneque como pueblo exento del señorío de Orgaz.