El Palacio de la Vega de San Ildefonso

Publicado el Por Almadenysusrincones
El Palacio de la Vega de San Ildefonso

Con este reportaje fotografico les llevamos hasta el interio del Palacio Moret.

Don Segismundo Moret y Prendergast, político liberal español, que fue Presidente del Gobierno, y ocupó casi todas las carteras ministeriales, salvo las de Guerra y Marina, en la búsqueda del sosiego y la tranquilidad que la Villa y Corte no le permitía, vino a establecerse en la Vega de San Ildefonso y erigir un bello palacio neoclásico, para pasar en él determinadas temporadas al año, siempre que su apretada agenda política se lo permitiera. Para ello, y tras el periodo de las desamortizaciones, adquirió la dehesa de la Vega, que en 1748 comprara D. Pedro Iturriaga con la aprobación del rey Fernando VI, e hizo construir un conjunto de edificaciones en la confluencia de los ríos Valdeazogues y Guadalmez, constituidos por un edificio central palaciego de estilo neoclásico, muy al gusto de la alta burguesía madrileña de finales del siglo XIX, y rodeado por una serie de dependencias de estilo popular, como cuadras, granero, viviendas y una pequeña ermita de planta rectangular con fachada en ladrillo visto y rematada por una espadaña típica. El palacio se comenzó a construir en 1889, bajo la dirección de Ruperto Ramírez, que también era el arquitecto de las minas de Aldea Moret (Cáceres). A tenor de lo publicado por la mayoría de los principales diarios del país tras su muerte, D. Segismundo Moret intentó hacer de la Vega de San Ildefonso, un ejemplo de gestión agraria, gracias a los adelantos científicos que en materia de agricultura se estaban produciendo a finales del siglo XIX:

“…Poseía en Chillón (Ciudad Real) una finca, a la que se propuso aplicar todas las innovaciones que la ciencia agrícola preconiza para el adelanto de la agricultura.
Adquirió máquinas agrícolas, modificó los cultivos, introdujo el riego. Los gastos hechos consumieron una buena parte de su capital, y los resultados económicos no correspondieron a los sacrificios que aquel gran idealista, enamorado del progreso, llevara a cabo…”

El palacio, propiamente dicho, es una construcción de planta rectangular a la que se añade una torre rematada con almenas donde se sitúan las escaleras que conectan las diferentes plantas, realizado todo él en piedra y ladrillo. La fachada presenta tres cuerpos separados por cornisas en ladrillo visto. En los dos primeros cuerpos los vanos son ventanas rectangulares y en el tercero “ojos de buey”, todos ellos rematados con el mismo tipo de ladrillo. La puerta principal se encuentra enmarcada por dos columnas, con capiteles compuestos, fundidas en hierro, y se abre a un jardín cercado de tapial con dos puertas de acceso, realizadas igualmente en ladrillo visto. Su estructura consta de dos plantas, ocupadas por la vivienda señorial, sótano y buhardilla, y el tejado, sobre armazón de madera, vierte a dos aguas.

En la primera planta se ubica el zaguán, con decoración mural de temática floral y geométrica en techos y paredes, y desde él se accede a diferentes estancias como la cocina y los dormitorios. En el pasillo principal aún se pueden observar los huecos dejados por los cuadros y tapices que jalonaban sus paredes. La buhardilla está constituida por un pasillo central en el que se abren diferentes dependencias que debían ser ocupadas por el servicio, y en éstas se abren vanos al exterior en forma de “ojo de buey”.

En la segunda planta, la parte central está ocupada por el Salón de Invierno, con chimenea y paredes empapeladas, y por el Salón de Verano, que comunica directamente con la terraza. En este Salón, al igual que en el anterior, existe una chimenea marcada con la inicial “M” de Moret y sus paredes están decoradas con motivos geométricos. Aquí el techo presenta una decoración pictórica, en marco circular, que representa unos querubines con una liana de flores sobre un fondo celeste con nubes y golondrinas.

as dos columnas de hierro fundido que presiden la entrada al palacio, no son un mero objeto decorativo más, sino la indicación de que en esa casa vivía un masón. Es claramente simbología masónica, y representan a Hakim y Boaz, las dos columnas del Templo de Salomón, construidas por el arquitecto Hiram, y que se solían colocar a la entrada de los templos masones. Hakim, situada a la derecha, y que significa “Que Jehová establezca” y Boaz a la izquierda, cuyo significado es “con fuerza”.

Segismundo Moret perteneció a la Logia Progreso de Madrid, pero también el arquitecto que construyó el Palacio, Ruperto Ramírez, estaba bajo la obediencia de la Logia Juan González Ríos de Oviedo.

Fuente: https://lavozdelvalle.foroactivo.com/t52-el-palacio-de-moret

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