Castillo de Miramontes / Castillo de Santa Eufemia

El Castillo de Miramontes se encuentra en la localidad de Santa Eufemia, provincia de Córdoba. Se puede acceder a él por la calle Calvario, de la localidad.
Los orígenes de esta fortaleza árabe se remontan probablemente a un castro prerromano, dada su privilegiada ubicación. Los árabes la reedificaron en el siglo XI. En el siglo XIII pasó a manos de Don Fernán Díaz Carrillo, y de este a sus descendientes. Sus muros han visto pasar a lo largo de su historia numerosos pleitos entre señores y vasallos.

A lo largo de su historia tuvo que ser reconstruido total o parcialmente varias veces, siendo destruido definitivamente en el año 1478 por orden más que probable de los Reyes Católicos, para castigar los exceso del entonces arisco señor de Santa Eufemia, D. Gonzalo Mejía II.
El castillo fue construido en lo alto de un cerro, en una ubicación privilegiada desde la que se controlan tanto el Valle de los Pedroches (provincia de Córdoba), como el Valle de la Alcudia (provincia de Ciudad Real).

El castillo fue reconstruido a finales del siglo XIII, es de estilo mudéjar, aunque el recinto amurallado es de finales del siglo XV.
De planta poligonal, aunque su estado actual es completamente ruinoso, se conservan restos de sus murallas, principalmente el lienzo septentrional, la torre del homenaje, llamada de la Cárcel, restos de otras torres y de un aljibe con bóveda de ladrillo, abundantes despojos de la residencia de los señores y sirvientes, así como numerosos restos de tapial de la primitiva construcción árabe.

 

 

El castillo de Belalcázar o de los Sotomayor

Reportaje El castillo de Belalcázar o de los Sotomayor,

La rehabilitación del castillo de Belalcázar afronta su recta final, Las obras de rehabilitación del castillo de Belalcázar afrontan su recta final y ya luce desprendido de la estructura de andamios exterior por lo que es posible contemplar el cambio que ha sufrido esta fortaleza, El castillo de Belalcázar o de los Sotomayor, constituye un referente de la arquitectura defensiva del siglo XV. Fue construido a partir de 1450 como residencia de los condes de Belalcázar y ha tenido diferentes usos. El recinto exterior es de época árabe.

Córdoba impresiona

Reportaje Córdoba impresiona, la noche de Córdoba con su colorido,  atardeceres lánguidos y rosados en el silencio de sus pintorescas callejuelas. Una visita a Córdoba depara muchas sorpresas, y merece tomarse el tiempo para vivirlas.

Sobran las razones para visitar Úbeda.

Reportaje fotográfico

Sobran las razones para visitar Úbeda. Esta ciudad monumental guarda entre sus calles el dorado espectáculo de su época más brillante: el Renacimiento. Junto con su vecina Baeza forma parte de la ilustre lista de Patrimonio de la Humanidad desde el año 2003. Situadas en el centro de la provincia de Jaén, tierra de castillos, estas dos ciudades se asoman al Valle del Guadalquivir desde dos atalayas, que guardan celosamente las piedras doradas de una larga y espléndida historia.

Desde cualquiera de ellas, al mirar al sur, la vista vuela sobre el Valle del Guadalquivir, y tropieza con los perfiles azules de las montañas que ponen el límite al valle, inundado de olivares centenarios.

Visita de la Asociación Amigos de la Plaza de Toros de Almadén a la finca “La Valdivia”

Visita de la Asociación Amigos de la Plaza de Toros de Almadén a la finca “La Valdivia” propiedad de los Herederos de Julio de la Puerta, en el término de Osuna provincia de Sevilla.

Hemos visto los toros que se lidiarán el día de “Feria y Fiestas el día 27 de julio de 2019 en la Plaza de Toros Monumental de Almadén” ademas de visitar la finca y alguna sorpresa mas que han tenido la amabilidad de compartir con nosotros, hemos recibido un trato insuperable, acogedor y sobre todo familiar. Nuestro Mayoral  Joaquin ha obsequiado a la familia con un cuadro elaborado con motivo de la visita. Un placer conocer a gente tan noble.

 

 

 

 

Castillo de Vioque

El Castillo de Vioque se encuentra situado a unos 8 kilómetros en línea recta al noreste de Santa Eufemia, provincia de Córdoba, sobre un cerro coronado por buenas defensas naturales, y desde el que se domina el pequeño valle del río Gudalmez.

Se puede llegar a él saliendo de la localidad por la carretera de Almadén. A unos 300 metros hay que salir por un camino a la izquierda conocido como Camino de las Lomas, después hay que cruzar el Arroyo Grande., y después tomar el Camino de Vioque, que lleva a la finca del mismo nombre, un caserío en cuya margen izquierda se encuentra el castillo, sobre un cerro.

Esta magnífica fortaleza ibérica datada entre los siglos I y II d.C. es considerada por algunos investigadores como el posible enclave túrdulo-romano conocido con el nombre de Sosintigi.

Se trata de una fortaleza de doble recinto y gran calidad constructiva que, a pesar de estar en ruinas, impresiona por su gigantesca y bella factura.

Su planta cuadrangular mide 29 metros por sus lados norte y sur, y un poco más por los lados este y oeste. En la parte central del lado oeste y en la parte derecha del lado norte presenta sendos salientes, que deben corresponder a dos antiguas torres de medidas desiguales, unos 7 metros la del lado oeste y unos 10 metros la de la cara norte. En la parte izquierda del lado norte se observa una pequeña estancia de función desconocida, mientras que en el ángulo noroccidental se observa un muro que parte desde la esquina del castillo en dirección noroeste.

El recinto interior es una poderosa fortificación tronco piramidal de aparejo ciclópeo reforzado con varias torres, formado por grandes bloques de piedra del lugar a manera de sillares y trabados en seco.

El amurallamiento exterior se levantó aprovechando las defensas rocosas naturales. Este primer recinto es de peor calidad constructiva, constituyendo quizá la primitiva fortificación a la que, ya en plena romanización, se le añadió el poderoso bastión interior.

Entre el recinto interior y el cincho amurallado exterior existe un amplio espacio, que quizá sirviera para resguardar el ganado en caso de ataque enemigo.

Construida a partir de sillaretes calzados con lajas más estrechas y dispuestos en hileras sin ningún tipo de argamasa.