El Puzzle de los colores de otoño mas espectacular.

Reportaje fotográfico de la variedad de colores de los árboles en otoño guarda relación con la fotosíntesis, es decir, el proceso por el que la clorofila de las hojas transforma agua y dióxido de carbono en alimento. En verano, las plantas verdes fabrican grandes dosis de clorofila.  Pero cuando llega el invierno y los días se vuelven más cortos la producción de esta sustancia verde se reduce. Y empezamos a ver otros pigmentos. Los carotenoides, por ejemplo, necesarios para capturar la luz del sol, dan a las hojas un color amarillo, a veces dorado intenso. La antocianina, presente solo en árboles como el roble escarlata o en algunos arces, genera tonos que van del rojo al púrpura.

Los colores de esta estación son más intensos cuando los días de otoño son soleados y las noches son frías pero la temperatura no desciende por debajo de los cero grados. Si no sucede así, las hojas mueren y se vuelven marrones.

Las Cábilas o El Peralejo

Chillón, en donde está ubicado el ruinoso caserío de Las Cábilas, con la aldea de Los Palacios de Guadalmez o simplemente Guadalmez, fue un municipio perteneciente hasta 1833 al llamado por entonces Reino de Córdoba, cuando el motrileño Javier de Burgos divide España en provincias, por Real Decreto del 30 de noviembre de ese mismo año, en las provincias actuales, salvo el caso de Las Palmas -que se crea en 1927 con Primo de Rivera-, en ese momento se incluye Chillón con su aldea en la recién creada provincia civil de Ciudad Real. (En 1927 la aldea de Guadalmez alcanza el título de villa independiente de Chillón). Hasta aquel año, 1833, el término municipal de Chillón formaba como una especie de cuña incrustado por un lado entre la provincia de La Mancha, con Almadén como localidad más próxima; por otro lado con la provincia de Extremadura -más concretamente la Baja Extremadura-, que pasará a nominarse a partir de esa fecha provincia de Badajoz, con las poblaciones más cercanas de Capilla y Peñalsordo; y por último, su limitación con otro término municipal del propio Reino de Córdoba, el de Santa Eufemia, que pasará a llamarse ese mismo año provincia de Córdoba.
Si hacemos esta sencilla descripción geográfico-histórica es por situar al curioso lector que se acerque al conocimiento de un territorio sumamente rural y agreste en el que hoy en día se conservan las derruidas casillas, que un día fueron habitadas por unas 20 familias, casi todas de “el Pueblo” como sinónimo de Peñalsordo.
En la actualidad tan sólo son ruinas desperdigadas donde crecen eriazos y en las que no hace tantos lustros existió una vida muy activa e intensa.

Puentes y nuevos accesos restringidos

Con el paso de los años uno descubre que lo que te decían tus padres de pequeño llevaban razón, me decían que con el paso de los años les pondríamos puertas al campo, es cierto que los humanos somo guarros por naturaleza y que donde vamos no tenemos el menor de los cuidados con el entorno, abandonamos los residuos o bien dejamos puertas abiertas en las fincas y los animales se escapan con el posterior problema que eso conlleva para los dueños de las fincas y de los animales, tambien es cierto que donde vamos queremos llegar con el coche y andar o disfrutar del paisaje andando lo limitamos hasta el punto de no saber andar por los campos.

Lugares tradicionales como el Puente de Hierro, El Puente de los Soldados, muchísimas partes de Castilseras y ahora el Puente del Arenal, los dueños ha tomado medidas con o sin razón, nos venga bien o mal, o pagando justos por pecadores cada vez estamos mas limitados a disfrutar de los paisajes, o bien cortando los caminos con maleza, abriendo zanjas, bien con cadenas o alambradas, las puertas al campo ya las tenemos. Ahora bien esas medidas corregirán los problemas o provocaran otros actos de vandalismo.

No solo los que vamos al campo ensuciamos tambien los dueños de las fincas en muchos casos se apoderan del cauce de los ríos con alambradas, o bien no se respetan las medidas de los cauces o alambradas utilizando los arboles como postes,  muchas otras cosas que los que vamos habitualmente al campo nos encontramos.

Una pequeña reflexión para pensar, por que ponemos PUERTAS AL CAMPO  ni los que visitamos el campo somo tan malos, ni algunos de los dueños de las fincas respetan el campo.