Motilla del Azuer, el pozo más antiguo de la Península Ibérica

Cuesta atinar con las palabras que describan el conjunto arqueológico de Motilla del Azuer, sin duda el yacimiento más importante de la Edad del Bronce en Castilla La Mancha (2200-1300 a.C.) A vista de pájaro, semeja un laberinto espigado y circular, y a vista de científico, obedece a una tipología única y poco menos que insólita en la Prehistoria: las motillas, una elevación artificial en medio de un espacio circundante llano. En el patio trapezoidal se encuentra el pozo de agua. Es la estructura hidráulica más antigua de la Península Ibérica.

Cuenta con muros de piedra de más de ocho metros de altura. El agua, entonces como ahora, rara vez caía del cielo en la zona y aquellos hombres del pasado tuvieron que excavar nada menos que 14 metros para encontrarla.

Los habitantes de la zona por aquel entonces sufrieron una prolongada sequía hace 4.000 años que hizo que las aguas superficiales prácticamente desaparecieron de los ríos y arroyos. Esto les llevó a construir en esta región una red de pozos para abastecerse del agua almacenada en los acuíferos más someros.